A raíz del último atentado en París

Opinió
A raíz del último atentado en París

A raíz del último atentado en París, los políticos españoles están intentando definir su postura en relación a una posible guerra contra el EI y el consiguiente envío de tropas españolas. La postura de nuestros dirigentes políticos (poder y oposición) resulta alarmantemente ambigua.  Hay que tener en cuenta que estamos en vísperas electorales y que están aun recientes los errores y embustes del PP en el pasado 11 M. No obstante, el hecho de posponer un posicionamiento sobre un asunto tan importante, por miedo a perder votos, resulta, como mínimo, vergonzante. Parece mentira que temas tan graves se los tomen con tanta irresponsabilidad.

Excepto alguna honrosa excepción (Podemos e IU) el resto andan dándole vueltas a mostrar una postura clara al respecto. Algunos hablan de respetar las decisiones de los órganos competentes y que si la guerra es legal no les importaría que España participe y envíe tropas.

¡¡Cómo es posible considerar una guerra “legal”!!, ¡¡Cómo puede ser “legal” la destrucción, la miseria, el horror, el hambre y la MUERTE de personas inocentes!!  ¿Quién decide que una guerra es legal?, si son organizaciones como la ONU, la OTAN o la propia CE mal vamos ya que, a poco que recurramos a las hemerotecas veremos que el respeto de estas organizaciones hacia los más elementales derechos humanos es prácticamente nulo.

Los ciudadanos debemos exigir a nuestros gobernantes la búsqueda de soluciones que puedan acabar con estas situaciones sin recurrir a intervenciones militares. Hay que utilizar la política y la diplomacia de forma seria y decidida. No creo que la guerra soluciones nada, más bien al contrario.

También debo lamentar que en la ciudad donde vivo –Rubí- ningún partido se haya adherido a la campaña  NO EN NUESTRO NOMBRE. Hubiera sido una buena oportunidad para mostrarse solidario con las personas que vayan a sufrir los excesos del “culto y civilizado” sistema financiero neoliberal.

Qué tal si dejamos al pueblo Árabe en paz y limitamos nuestra relación a la cooperación y amistad, a lo mejor algo tan aparentemente sencillo es viable. Pero entonces que hacemos con el petróleo y las armas, entre otras cuestiones.