El difícil arte de gobernar

En relación a las últimas declaraciones del equipo de gobierno municipal (PSC) a través de las figuras de la alcaldesa y la regidora Marta García, referentes a la reivindicación de la construcción de un hospital en Rubí, hay que reflexionar sobre una serie de variables relativas a la necesidad inmediata de su construcción.
En primer lugar no tiene ningún sentido reivindicar un hospital cuando hay servicios básicos sin cubrir, por ejemplo; urgencias de pediatría, oftalmología en algún CAP u odontología en todos los CAP’S. En el tema de hospitales no somos, ni mucho menos, la población peor atendida ya que tenemos alrededor y dentro de una distancia razonable cuatro hospitales como El General de Catalunya, La Mutua de Terrassa, el Hospital de Terrassa (CST) o el complejo Parc Taulí de Sabadell. Otra cuestión es el transporte. Para ir a los de Terrassa, o bien hay que utilizar dos transportes (tren y autobús) o bien ir en un autobús que tiene una frecuencia de paso de uno cada hora y nos recrea con una ruta turística por los polígonos industriales de Terrassa. Es obligación del Ayuntamiento de Rubí presionar todo lo posible e imposible para solucionar el tema del transporte público, para implementar servicios médicos como los anteriormente mencionados y conseguir que la Generalitat negocie de forma efectiva un convenio con el Hospital General de Catalunya para que admita, al igual que la Mutua de Terrassa, todos los servicios de la sanidad pública.
En la red de hospitales públicos de Catalunya hay tres categorías A, B y C. La C es de grandes centros (Valle de Hebrón, Clínico, Belvitge, etc.) la B es de hospitales de referencia como el Hospital de Terrassa, el Parc Taulí, la Mutua de Terrassa y similares, y la A es de hospitales básicos ( 60 ó 70 camas). Según la maqueta del futuro hospital Vicente Ferrer, no da la impresión que sea, a juzgar por las medidas que se pueden apreciar, de ninguna de estas categorías, más bien parece un CAP algo mayor. Pero aunque estuviese dentro de la categoría A, hay que tener en cuenta que la construcción de un centro de estas características es una cantidad de dinero más o menos elevada, pero concreta, que se amortiza en unos años, pero el mantenimiento anual equivale a un coste similar al de la construcción, con lo cual hay estudiarlo muy bien.
Según el orden de prioridades dentro de los servicios sanitarios apuntado por la regidora Sra. García, yo establecería uno muy distinto, es decir, primero atender las carencias citadas anteriormente, a continuación intentar la construcción de un centro asistencial para persona mayores, es decir una Residencia de Ancianos de la red pública (En Rubí solo hay una y no demasiado grande.) y después de todo esto, si sobrase dinero –cosa proco probable- me plantearía el estudio del hospital.
Yo entiendo que salir en la foto cortando la cinta es tentador y puede generar muchos votos para poder mantener la “silla”, pero gobernar no es eso, es, sobre todo, aplicar políticas de largo recorrido que vayan en beneficio de TODOS los gobernados.
