Responsabilidad presupuestaria

Opinió
Responsabilidad presupuestaria

En breve  pasará por el pleno la aprobación de los presupuestos municipales. Se trata de un tema fundamental para cualquier administración, del que dependen los sueldos de los trabajadores del Ayuntamiento, las ayudas que se prestan a los ciudadanos, la inversión para cualquier mejora de la ciudad y en definitiva la principal herramienta con la que debe funcionar una administración. Sin presupuesto, no hay posibilidad de mejora. Precisamente por eso, es importante mantener una posición de responsabilidad, y cualquier partido puede no apoyar unos presupuestos, sin duda, y tiene derecho a ello, pero lo mínimo que se puede hacer es negociar. Eso es exactamente lo que hizo el Partido Popular de Rubí el año pasado. Nos sentamos a negociar con el PSC para poder llegar a acuerdos, pero tales no fueron posibles porque hubieron otros partidos que hicieron otras propuestas, y finalmente el PSC optó por estas últimas. Pero en cualquier caso, nosotros lo que hicimos, por respeto a la ciudad, fue sentamos a negociar, a hacer política. Exactamente igual que hemos hecho este año. Y es que, ante todo hay que mantener la coherencia. Vemos como algunos partidos tienen la intención  de pasar del “sí” al “no” sin tan siquiera haberse sentado a negociar con el gobierno. Vemos como quienes han sido socios del PSC durante muchos años, ahora pretenden hacer ver que son lo contrario. Eso es simplemente demagogia, y no es esa la postura que nosotros defendemos. Por el contrario, creemos que mejorar la ciudad se hace entre todos y no a base del discurso demagógico.

En relación a los presupuestos, mucho (y mal) se ha dicho sobre  las supuestas pretensiones del Partido Popular. Pero la realidad es que nosotros no apoyaremos en ningún caso, que a Rubí se le dé un trato diferente que al que se le da a otras ciudades. Por desgracia, esta vez diferente significa un trato negativo. Tenemos “contratado” un servicio por el que pagamos casi tanto como pagan las ciudades de Terrassa y Badalona, cuando es evidente que no tenemos la misma población. Eso significa que la partida presupuestaria se debe reajustar urgentemente. Más aún cuando el mismo Ayuntamiento tiene medios para ofrecer los mismos servicios por sí mismo, sin necesidad de aportar nada a nadie. Es una cuestión matemática que cualquiera que sepa ver más allá de su posición ideológica, haciendo pocos números, podrá comprobar. No se trata de reducir servicios, sino de reducir los costes de los mismos  y adecuarlos a la demanda real que existe en Rubí.

Desde el Partido Popular hemos propuesto muchas medidas que se reparten por el conjunto de los presupuestos y a diferencia del año pasado, esta vez hemos podido incluir muchas de ellas. Habrá mejoras en la partida de acción social, habrá mejoras respecto la previsión inicial en la partida de desarrollo económico. Hemos conseguido incluir financiación para poder llevar a cabo el cumplimiento de las mociones que hemos presentado, como la Oficina de la Emprendeduría, las mejoras de las marquesinas de las paradas de autobús o la financiación de los autónomos societarios. Hemos conseguido incluir mejoras respecto a materia de seguridad, a través de más plazas para la policía local. Hemos recuperado propuestas que nosotros mismos hicimos en el plan de inversiones pero no se pudieron ejecutar por falta de presupuesto y que ahora serán prioritarias, como la mejora de la entrada a Rubí desde Castellbisbal. En definitiva, una larga lista que obviamente nos alegra profundamente porque será el ciudadano de Rubí quien se beneficie de todas estas mejoras.

No entendemos ni compartimos una forma diferente de hacer política que no sea sentarse a negociar y tratar de llegar a acuerdos. Eso hemos hecho y eso seguiremos haciendo, sabiendo que lo importante no es lo que opinen otros partidos ni personas interesadas, lo importante son los hechos, las mejoras que se llevarán a cabo. En el camino de la responsabilidad es donde nos encontrarán, ahora y en el futuro, manteniendo el mismo discurso desde el principio del mandato, cosa que ya pocos pueden decir en el Ayuntamiento de Rubí.