Sobre el debate del modelo de estado

Opinió
José Segura, militant del PSC
José Segura, militant del PSC

El Rey ha abdicado y, con ello, se inicia el período de sucesión en la figura de Felipe VI. Resulta obvio que a los medios de comunicación y a muchos políticos se les ha “aparecido la Virgen”. Montañas de papel, ríos de tinta, cantidad ingente de opiniones y un sinfín de tópicos parecidos.

Teniendo en cuenta las nulas funciones ejecutivas de gobierno que tiene el monarca, a mí, personalmente, como republicano convencido, en la situación actual de nuestro país me da exactamente igual un Rey que un Presidente de la República. Quiero con esto decir que debe haber un orden de prioridades y, después de casi 40 años de vigencia constitucional es necesaria e improrrogable una reforma de la Constitución. Una Constitución que respete y llene de contenido los derechos que intenta establecer, o lo que es lo mismo que establezca los procedimientos necesarios  para poder exigir los deberes correspondientes a esos  derechos.

No es de recibo defender la legitimidad de la monarquía o de la república y exigir consultas populares en este sentido sin antes no tener establecida una sólida base para la democracia, o sea, la representatividad de nuestros parlamentos y ayuntamientos, es decir, poder elegir libremente a nuestros representantes sin tener que depositar el voto con la lista confeccionada por los “gurús” de turno con criterios de dudosa confianza. Yo quiero elegir a mis diputados en el Congreso, en el Parlamento Autonómico y en mi Ayuntamiento. Y, además, la nueva normativa electoral y de reparto de votos debería impedir las mayorías/rodillos. Los políticos deben acostumbrarse a negociar las decisiones y establecer consensos con el resto de partidos.

No debemos consentir que un partido político (sea del color que sea) debido a tener mayoría absoluta pueda legislar como lo está haciendo con las ya aprobadas, o lo intenta hacer con las que están en proyecto, el gobierno actual (Aborto, Arrendamientos Urbanos, Planta Judicial, Racionalidad Administración Local, Seguridad Ciudadana, Justicia Universal, Código Penal, Ley de Enjuiciamiento Criminal, etc. etc.)

Por todo lo anterior, el debate Monarquía vs República puede perfectamente esperar, sin que, por supuesto, nos olvidemos de él.